Jujuy Básquet se quedó con un triunfazo 100-95 ante Huracán Las Heras. Foto Pablo Vercellone | DFB Sports
Jujuy Básquet venció a Huracán Las Heras por 100-95 y consiguió su primera alegría en casa. El quinto partido de La Liga Argentina disputado en el estadio Federación mostró parciales de 17-26, 26-23, 31-27 y 26-19.
Desde el inicio, la visita impuso condiciones. Huracán presionó alto y, con una gran efectividad, clavó un parcial de 9-0 ante un conjunto local que apostó al tiro exterior pero sin precisión. Los mendocinos movieron mejor la pelota y aceleraron en las transiciones. Los “Cóndores”, con un triple de Conti, abrieron su marcador, aunque les costó entrar en ritmo y cerraron el primer cuarto abajo 17-26.
En el segundo período, Jujuy Básquet salió decidido a recortar la diferencia. Un arranque 5-0 y un notable despliegue de Tarnowyk, autor de 13 puntos, sumado a dos triples consecutivos de Marini, dejaron el marcador 40-40. Luego, Stehli, máximo anotador de la noche con 21 puntos, volvió a castigar desde el perímetro para adelantar a los jujeños. Sin embargo, sobre el cierre, Huracán reaccionó, fue más efectivo y, con dos bombazos de Méndez, se fue al descanso largo arriba 43-49.

El complemento comenzó con Ibarra, quien metió dos triples que devolvieron la ventaja a los locales. Pero el Globo mendocino respondió rápidamente gracias a Méndez y Vargas. De ahí en adelante, el juego fue punto a punto, hasta que el ingreso de Lucas Musante resultó determinante. Otra vez Ibarra apareció con dos triples para mantener a los jujeños en carrera, cerrando el tercer parcial 74-76.
En el último cuarto, ambos equipos alternaron aciertos y errores, aunque Jujuy encontró claridad en el trabajo de Marini y en la fortaleza de Grytsak, decisivo en la zona pintada para capturar rebotes y lanzar ataques rápidos. Con la defensa ajustada por Guillermo Tasso, los Cóndores comenzaron a sacar ventaja y terminaron sellando un triunfo trabajado por 100-95.

Párrafo aparte para el “sexto hombre”, que volvió a hacerse sentir en las tribunas y fue clave con su aliento para que los Cóndores celebraran su primer triunfo como locales.



